La familia Forlán se destaca, entre otras cosas, por estar siempre unida, tanto en los buenos como en los momentos difíciles. Esta vez, la excusa para estar juntos fue celebrar con Diego (30) la premiación del Botín de Oro, galardón que entregan en España la revista “Don Balón” y la Asociación de Revistas Europeas de Fútbol (ESM) al máximo goleador de cada torneo. Y el delantero uruguayo, por su 34 goles en la última Liga, se dio el lujo de ganarlo por segunda vez, ya que también lo había hecho en la temporada 2004/2005, en esa oportunidad con los colores del Villarreal. A la ceremonia, realizada en el lujoso hotel Intercontinental, de Madrid, asistieron los familiares del futbolista y su novia, la argentina Zaira Nara (21), quien, tras arduas tratativas con la producción de “Justo a Tiempo”, programa en el que acompaña a Julián Weich, logró ausentarse para acompañar a su novio en ese día tan especial.
El futbolista le dio un lugar privilegiado a su novia. Llegó feliz, tomado de su mano, sin dejar de mirarla, embelesado. Ya en el evento, Diego escuchó atento las palabras de Enrique Cerezo, presidente del Atlético de Madrid, quien desde Dinamarca, en videoconferencia, le dedicó unas palabras elogiosas. Sentado entre sus dos amores, su
novia y su hermana, Alejandra, el goleador estaba contento que ambas hayan podido viajar y estar con él. “Por suerte pudo estar mi familia, y a mi novia le dieron permiso para venir. De lo contrario, la entrega del premio no hubiera sido completa. Fue importante que Zaira esté. No hay nada más lindo que rodearme de mis seres queridos en una fiesta tan emotiva”, le confesó a CARAS Forlán, quien durante los días previos recorrió las principales tiendas de ropa de Madrid para aggiornar su vestuario.