El sol brilla en Sun City, esa especie de Disney sudafricano que atrae a turistas de todo el mundo, como brilla en casi todos los días de Pretoria. Es raro, casi utópico, despertarse una mañana en Johannesburgo o Pretoria y encontrarse con alguna nube en el horizonte. Estamos en el Africa, y en ciertas regiones como éstas, febo ostenta tantos aires de grandeza como los del terrenal rey león. Eso no significa que haga calor, porque estamos en junio, y Verónica Ojeda (31) se cuida del frío con finas camperas de marcas sofisticadas. De repente, mientras ella y su grupo familiar (“en la casa somos nueve”) deciden qué hotel recorrer del complejo, suena el celular de Verónica. Es Diego, sí, que otro sino Diego Maradona (49), el hombre que hace cinco años la eligió para ser su nueva compañera de la vida. Su nuevo sostén, su nuevo apoyo. Y a “Vero”, quien recibió a CARAS en exclusiva, no le tiembla el pulso para hablar de “cambios”.
“Y, sí, Diego cambió mucho. Imaginate el Diego de hace cinco años atrás, cuando empezó a estar conmigo, hasta el Diego de hoy, al que toda la gente ve que cambió el cien por cien. Hizo un vuelco así, del día a la noche. Y la clave pasa por ser constante, darle mucho amor, mucho cariño.
SigueEso es lo que necesitaba Diego, tener una mujer al lado que esté permanentemente atenta a él”, dice
—¿Considera que ya es una persona estable?
—Me costó mucho sacarle a todas esas malas compañías, gente que se decía su amigo Pero bueno, ahora estamos en Sudáfrica, contentos y disfrutando con mucha emoción de este Mundial
—Algunos podrán objetar la reacción que tuvo el año pasado contra el periodismo, después de la clasificación agónica en Montevideo…
—Creo que ese incidente lo provocó el propio periodista Y Diego es así, lo que tiene ganas de decir, lo dice Es su forma de ser y de pensar, y nadie lo va a cambiar Igual, en ese momento se mezclaron un poco las cosas, él estaba enojado por las barbaridades que se decían Pero Diego no quiere tener conflictos con nadie Ahora está pasando por otra etapa de su vida, de tranquilidad, de disfrutar las cosas de otra manera
Leé el resto de esta nota en la edición 1485 de Caras que está en tu Kiosco.