Con las antiparras puestas y sin sus tradicionales bigotes, es difícil reconocer a Mauricio Macri (51) entre las pistas de cerro Bayo. “Hace rato que quería quitármelo, y Juliana , que es más flexible, me permitió sacarme el bigote”, confesó días atrás el jefe de Gobierno porteño a sus íntimos, poco antes de organizar una escapada al Sur patagónico en compañía de su amor.
Allí en el paraíso de Villa La Angostura, Macri y Juliana Awada (35) celebraron seis meses de relación. “Llevamos medio año juntos y seguimos avanzando sobre terreno firme. La verdad es que Juliana le devolvió alegría a mi vida gracias a su buen carácter y excelente predisposición para aguantarme; sobre todo en este momento tan complicado para mí”, contó en rueda de amigos. Por esa razón fue que no dudó un solo segundo cuando su novia le propuso viajar a Villa La Angostura el pasado fin de semana con la intención de encontrar un poco de paz y relax en el corazón de ese paraíso donde aprovecharon para esquiar, una de las actividades preferidas (demás del fútbol), del jefe de Gobierno porteño.
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