El Teatro Nokia recibió a las más celebres figuras del mundo de la TV en el 61 edición de los premios Emmy. La gran ceremonia catalogada por muchos como los Oscar de la TV se celebró en la noche del domingo con grandes similitudes a la ceremonia del 2008. Las series "Mad Men" y "30 Rock" fueron nuevamente las grandes ganadoras.
En total cinco de los seis premios principales repartidos en fueron victorias repetidas, con la única sorpresa en el rubro Mejor Actriz de Comedia, donde la australiana Toni Collette desbancó a la favorita Tina Fey de 30 Rock.
Mad Men, ambientado en el mundo de la publicidad neoyorquino de principios de los años 60, se quedó con el premio de Mejor Serie Dramática al igual que el año pasado.
La satírica serie "30 Rock", de NBC, que lideraba las nominaciones con 22, se quedó apenas con cinco premios, incluido el de mejor actor principal para Alec Baldwin.
Glenn Close repitió el éxito como mejor actriz en serie dramática por su papel como una implacable abogada en "Damages", del canal de cable FX. Al aceptar la distinción, Close calificó al protagónico que interpreta como "el personaje de mi vida".
Por otra parte el glamour se hizo sentir en la alfombra roja. Entre los colores preferidos por las actrices para la celebración fueron el negro, dorado y gris, así como amarillo, verde, azul y chocolate, entre otros; mientras que los actores optaron por el clásico "smoking".
Una de las más aplaudidas fue la modelo Heidi Klum, quien acompañada de su esposo, el cantante Seal, arribó con un vestido color negro, con el que lució el embarazo de su cuarto hijo. También Glenn Close también optó por ese color y se llevó varios elogios.
Las actrices escogieron para la premiación a diseñadores internacionales como Gucci, Prada, Carolina Herrera y Donna Karan, entre otros.
Entre los actores aparecieron Simon Baker, Rob Love, Jim Parson, Kevin Bacon y Michael J. Fox, todos ellos impecablemente vestidos. Sin dudas los Emmy son una fiesta a todo glamour.